Cuando era chiquito, me sentía muy mal
por la gente que trabajaba en Navidad, los
admiraba por su valor, tenacidad y voluntad.
Era dejar de divertirse por estar, probablemente,
triste y solo en algún rincón de sus trabajos
pensando que preferirían estar con sus familias.
Hoy es Noche Buena. Y no parece. Por lo menos a mí.
A lo mejor 'ya crecí', la emoción de estas fechas
se me fue, tal vez.
A lo mejor es porque tuve un muy mal año.
Todo lo que pudo salir mal en mi vida pasó este año.
De la manera más injusta que se pueda pensar,
en las peores circunstancias, en el peor momento
cronológico y anímico.
Hoy añado a la cuenta atrás miles de 'Te extraños', palabras no dichas,
acciones no llevadas a cabo, objetivos sin cumplir.
Definitivamente, en Febrero dejé de estar completo.
Y la neta no creo que merecía tantas cosas feas.
Sí, me la pasé bien. Pero nada llenó el vacío completamente.
Así de ñoño soy.
Definitivamente, el 'no hay mal que por bien no venga'
es completamente falso. Mejor levantarse, seguir, a ver
qué otra desgracia está por ocurrirte y ni modo. Y se cruza
algo bonito en el trayecto, qué mejor.
Que de todas maneras eso es la vida, Prueba y Error.
Les agradezco a toda la gente que se ha sumado a mi vida,
que ha mostrado su valía y su interés en mi. Ojalá en el
año que viene estén ahí conmigo[o yo con ustedes].
A seguir caminando, que el próximo año pienso
ser igual que ahorita, yo. Auténtico.
Felices fiestas, supongo.
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